viernes, 13 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
"Se dañan asi mismo, los que prometen demasiado y los que esperan demasiado"
LA influencia que a principios del siglo adquirió la publicidad ha sido decisiva para su utilización en la política internacional y en la guerra.
El prestigio de los antiguos diarios veraces y difusores del bien, aprovechado por aventureros y traficantes, sufrió la suerte consiguiente. La opinión no pudo haber escapado a la terrible deformación de todos los valores que han caracterizado nuestro tiempo.
Hoy no es un secreto para nadie que muchos consorcios y cadenas de diarios no son sino empresas comerciales, que venden papel escrito como se venden cosméticos o artículos de ferretería.
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